miércoles, 22 de julio de 2020

Que es la verdadera alegría y esperanza cristiana?


La alegría es algo parte de esa ética cristiana, "Estén siempre alegres en el Señor; 5.se lo repito, estén alegres y den a todos muestras de un espíritu muy abierto. El Señor está cerca. No se inquieten por nada; 6. Antes bien, en toda ocasión presenten sus peticiones a Dios y junten la acción de gracias a la súplica." Carta a los Filipenses, 4 



La alegría del cristiano no es la contentara, no es un estado de ánimo,  la alegría es un estado de vida,  que es la paz, la paz no es la ausencia de la adversidad es el Shalom,  es equilibrio en todo momento de la vida, pero el equilibrio no se consigue por el esfuerzo que yo realizo, ni de conquista personal, para que en la vida haya equilibrio tiene que estar Dios.





La esperanza

La ética de los cristianos debe de estar sustentada en la esperanza, y es diferente a la expectativa, sino saber que Dios está en toda circunstancia conmigo. Yo no soy la medida de la bondad de Dios, Dios no es bueno porque se cumplió lo que quería, Dios sigue siendo bueno, aunque no se me cumpla las cosas.





"Bendito sea Dios, Padre de Cristo Jesús, nuestro Señor, Padre lleno de ternura, Dios del que viene todo consuelo. 4.El nos conforta en toda prueba, para que también nosotros seamos capaces de confortar a los que están en cualquier dificultad, mediante el mismo consuelo que recibimos de Dios. 5.Pues en la misma medida en que los sufrimientos de Cristo recaen abundantemente sobre nosotros, el consuelo de Cristo también nos llega con mayor abundancia. 6.Estas pruebas nuestras son para consuelo y salvación de ustedes, y de igual modo nuestro consuelo será consuelo para ustedes cuando tengan que soportar los mismos sufrimientos que ahora padecemos nosotros. 7.Si ustedes comparten nuestros sufrimientos, también compartirán nuestro consuelo; se lo decimos y lo esperamos con mucha firmeza." 2º Carta a los Corintios, 1 

La doctrina social de la iglesia nos habla de la promesa de Dios y de su resurrección y como esta genera a los cristianos una esperanza para todas las personas:

«Entonces, vencida la muerte, los hijos de Dios resucitarán en Cristo, y lo que fue sembrado bajo el signo de la debilidad y de la corrupción, se revestirá de incorruptibilidad, y, permaneciendo la caridad y sus obras, se verán libres de la servidumbre de la vanidad todas las criaturas que Dios creó pensando en el hombre» 68. Esta esperanza, en vez de debilitar, debe más bien estimular la solicitud en el trabajo relativo a la realidad presente. 


Bibliografía 

Galli, C. M. (2008). Dar Razón De Nuestra Esperanza en Dios - Amor. Teología, 45(96), 247–288.

Pulido, M. L. (2008). Las Bienaventuranzas: Del Resentimiento De La Voluntad De Poder a La Alegría De La Voluntad De Dios. Cauriensia: Revista Anual de Ciencias Eclesiásticas, 3, 173–208.